La violencia, ¿desde el gen?
Siempre es de lo más delicado mezclar en una misma historia genes y conducta. Porque se puede colar la idea de que haya un determinismo genético, de que haya una condena biológica a ciertas actitudes o comportamientos, cuando sabemos bien que somos, como quería Ortega y Gasset, herencia y circunstancia. Somos hijos de nuestra herencia genética y también de nuestra formación.
Pero una nota de la Universidad Estatal de Florida me llevó a explorar la literatura sobre las conexiones entre genotipo y fenotipo, entre lo que dicen los genes y lo que se ve en el exterior como hijo de esos genes más el ambiente. Y me sorprendió hallar cuán consistente es la relación entre algunas variantes del gen MAO-A y comportamientos agresivos.
Nuestras neuronas y células de soporte cerebral tienen una enzima, la monoamino oxidasa (MAO), que deshace neurotransmisores una vez que hicieron su chamba. Si falta enzima o la que existe no es eficiente, empiezan a sobrar químicos y se empieza a notar, porque nos cambia el estado de ánimo: nos sale el lado gremlin de la personalidad.
Una de las variedades de la MAO tiene más tarea de eliminación de químicos, y lo que se ha encontrado en la última docena de años es que ciertos cambios en el gen que codifica esa MAO-A aparecen asociados a comportamientos y respuestas más agresivas a nivel persona.
Esos cambios son repeticiones de secuencias. Una región promotora del gen tiene datos repetidos varias veces: dos, tres... y para algunos patrones de repetición se produce más MAO-A y para otros se produce menos enzima, o una enzima menos funcional.
¿Resultado? Gen alterado, enzima faltante o alterada, estado de ánimo alterado: personalidad distinta. Somos infinitamente más complejos que una reacción de laboratorio, sí, pero también es sorprendente con qué facilidad una cosa sencilla representa la diferencia entre dos tipos de conducta.
Envié al doctor Kevin Beaver, autor principal del estudio, unas preguntas y la petición de que me enviara su paper, y lo hizo amablemente. Sus respuestas aparecen contenidas en la nota que se publicó en esta sección, y cuando agregué otra sobre una variante al parecer aún más notable por la conexión poca enzima-más agresividad, me respondió que les faltaron sujetos de estudio como para explorar la cuestión. O sea, que todavía hay mucho por estudiar en este delicado campo. Pero,de nuevo, la relación no implica causación.
Tweets recientes
Quién está en línea
Suscríbete al sitio
Noticias en español
Noticias en inglés
- ‘Earth-like’ Exoplanet Could Have a Comet’s Tail
- Oil sands release pollutants, contrary to government study
- Phil. Inquirer: Navy yard plans to go green, and we learn of toad skin
- Glint of Starlight Could Reveal Liquid Oceans on Exoplanets
- AP, CP: Earl’s close swipe. How about the Fundy bore on Saturday morning?
Acceso de usuario
Artículos previos
Estos son textos publicados antes aquí.
Blogroll
Todos los efectos de la velocidad warp en un video (nuevo)
The Loom
The Worm In Your Brain (nuevo)
Wired: Wired Science
‘Earth-like’ Exoplanet Could Have a Comet’s Tail (nuevo)
ENSAYO Y ERROR
Lady Gaga entró en el laboratorio
A Blog Around The Clock
New URL/feed for A Blog Around The Clock
Diario Público - RSS Ciencias
«China lleva años creando unidades de ciberguerra»