Hará cosa de una semana, en reunión que sostuvo con los embajadores y cónsules de México en el exterior, el presidente Felipe Calderón los exhortó con vigor a contar también lo bueno, a recordarle al mundo que nuestro país es más que una guerra de narcos, más que una olla de corrupción, más que una democracia de ciegos. Los invitó, en resumidas cuentas, "a poner más México en el mundo y más mundo en México. A poner en alto el nombre del país".
